Un grupo de entomólogos de la Universidad de Cornell se puso a contar avispas parasitoides en una reserva de Costa Rica y descubrió que la ciencia ha estado ignorando a una cantidad descomunal de fauna. El método fue sencillo: atraparon insectos y usaron secuenciación de ADN para darse cuenta de que hay muchísimos más bichos sin nombre de los que cualquier libro de texto se atreve a admitir.
Tras recolectar 1.6 millones de especímenes y analizar la diversidad de árboles en la zona, los investigadores hicieron cuentas y extrapolaron los datos a nivel global. La conclusión es que podrían existir entre 14 y 20 millones de especies de insectos en el planeta, triplicando las estimaciones previas de 5.5 millones.
La investigadora Laura Melissa Guzman señaló que existen muchísimas especies "sin nombre" y que, con el declive actual de los insectos, es probable que algunas se estén extinguiendo antes siquiera de que alguien sepa que existen.
Según la científica, es imposible proteger a las especies si ni siquiera sabemos que están ahí.
Lo más probable es que haya una especie de insecto leyéndote ahora mismo y tú ni cuenta te hayas dado.