La eterna pelea por el "GOAT" dejó de ser un tema de estadísticas y goles para volverse un test de ideología. Según la investigación liderada por Saifuddin Ahmed, preferir a un jugador u otro funciona como un marcador cultural que revela cómo ves el mundo y cómo quieres que se repartan los recursos.

El análisis divide a los fans en dos bandos. Por un lado están los de Messi, el "modelo comunitario". Al ser percibido como alguien reservado y orientado al equipo, el argentino conecta con los valores colectivos y horizontales de los sectores progresistas.

Del otro lado está el "modelo de dominancia" de Cristiano Ronaldo. Su marca personal, basada en la ambición individual, la autopromoción y la meritocracia, resuena con las sensibilidades conservadoras y quienes creen en el liderazgo fuerte.

La división también es geográfica. Mientras que países como Argentina, España y Estados Unidos se inclinan por el argentino, México se sumó al equipo de Ronaldo, junto a naciones como Portugal, Egipto y Singapur.

El estudio añade que no todo es política. Quienes pasan la vida viendo videos cortos en TikTok o Instagram tienden a preferir al portugués, probablemente porque el algoritmo no los deja olvidar que existe. También se detectó que las personas con alta autoestima eligen a Cristiano al ver reflejadas sus propias aspiraciones de excelencia.

Los autores sugieren que vivimos en una era de hiperpolarización donde hasta el deporte ha sido colonizado por etiquetas políticas.

Ahora ya sabemos que en México somos conservadores, ambiciosos y usuarios intensivos de Reels.