El usuario se inscribió hace años al programa de lealtad de la aplicación buscando ofertas, pero terminó descubriendo que la verdadera "salsa secreta" de la compañía es la vigilancia comercial. Al ejercer su derecho legal de acceso a la información, recibió un reporte tan exhaustivo que incluye cada código de Monopoly escaneado y el premio obtenido.
El documento no se limita a registrar el pasado, sino que utiliza algoritmos predictivos para calcular el futuro del cliente. La empresa determinó que el usuario visitaría sus locales 2.16 veces en las siguientes seis semanas, con un gasto promedio de 13.49 dólares por visita.
McDonald's también clasificó los hábitos del consumidor, identificando que su producto favorito es la Coca-Cola Light grande y que sus visitas encajan en las categorías de "merienda de la tarde" o "almuerzo rápido para llevar".
Un portavoz de la cadena explicó a WIRED que usan las compras anteriores para ofrecer una "experiencia más atractiva y personalizada", asegurando que se toman muy en serio la privacidad y la seguridad de los datos.
El reporte concluye que el cliente tiene una puntuación de "abandono" de cero, confirmando que Ronald McDonald conoce mejor su vida que su propia madre.