Solovewicz pensaba que estaba armando un filtro de privacidad para su correo personal, pero terminó construyendo una trampa digital de proporciones industriales. Desde diciembre de 2024, el dominio noreply.net ha recibido 401,796 mensajes; un promedio de 700 correos diarios que llegan porque las organizaciones creen que están enviando información a un agujero negro donde nadie lee.
El resultado es un catálogo del caos corporativo. El investigador ha recibido desde informes de lesiones de un ayuntamiento y credenciales de acceso a plataformas de prueba, hasta confirmaciones de pedidos de pizza y correos para configurar cuentas escolares.
Según Solovewicz, los mensajes son generados automáticamente por sistemas mal configurados que envían datos a direcciones @noreply.net pensando que no serán monitoreadas. En total, han llegado correos de más de 14,000 remitentes distintos provenientes de 6,200 dominios raíz.
El consultor llevó el caso a la conferencia de seguridad Defcon para advertir que las empresas están regalando información confidencial por pura flojera técnica. Solovewicz asegura que se siente aliviado de que los dominios cayeran en sus manos y no en las de un hacker con peores intenciones.
Para evitar este ridículo, los expertos sugieren usar dominios internos o la extensión .invalid, que garantiza que el mensaje no llegue a ningún lado.
Hasta ahora, el investigador sigue recibiendo la correspondencia que el mundo decidió ignorar.