El país se preparó para recibir al mundo, pero los visitantes trajeron la cartera cerrada. Según datos del Inegi, entre enero y junio de 2026 México captó 17,117 millones de dólares, una cifra menor a los 17,120 millones registrados en el mismo periodo de 2025.
La contracción es del 0.02%, un número pequeño que, en el lenguaje de la burocracia, significa que el Mundial no sirvió para mover la aguja del gasto. Es la primera vez en seis años que los ingresos por turismo bajan, rompiendo una racha que solo se había interrumpido cuando el Covid-19 desplomó el sector un 51.63%.
El flujo de viajeros internacionales también sufrió una desaceleración. Mientras que en 2025 la expansión fue del 6.27%, en la primera mitad de este año el incremento fue de apenas 0.54%.
La situación en los aeropuertos fue aún más desoladora. En junio, la entrada de extranjeros por vía aérea cayó un 5.27%, marcando la peor recepción de turistas desde 2021. El país recibió a selecciones como Colombia, Corea del Sur, Túnez y Japón, pero parece que muchos prefirieron no aterrizar.
Lo único que subió fue el gasto medio por persona en junio, que llegó a 355.7 dólares. Scotiabank sugiere que este ligero aumento del 3.7% se debe probablemente al alza de precios durante el Mundial, más que a una generosidad repentina de los visitantes.
México puso los estadios, pero los turistas pusieron el ahorro.