La presunta responsable, vecina del fraccionamiento Piedra de Agua, no mostró remordimiento alguno durante una confrontación con activistas y colonos. En un video difundido en redes sociales, la mujer se mostró sonriente mientras declaraba que "tiene los pantalones bien puestos" para admitir que envenenó a los animales.
El despliegue de "honestidad" de la catequista coincide con las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona, donde se le ve colocando alimento contaminado en la vía pública.
Ante la indignación de los vecinos, la Policía Municipal de Umán y la Secretaría de Seguridad Pública tuvieron que acordonar el domicilio para evitar que la justicia ciudadana se adelantara a la judicial.
Las autoridades estatales ya realizaron las necropsias para determinar qué sustancia utilizó la mujer para silenciar el vecindario. Activistas locales exigen que se aplique la ley de maltrato animal vigente en el estado.
La mujer sigue esperando que su confesión cuente como absolución.