El seleccionado nacional se convirtió en tendencia en redes sociales durante el encuentro entre San Diego FC y Xolos. En medio de la acción, Mora perdió su zapato derecho, pero lejos de detenerse a solucionar su problema de vestuario, decidió cargar el botín en la mano y seguir corriendo.

La urgencia del ataque fue tal que el jugador prefirió el riesgo de una lesión o un grano en el pie antes que perderse la jugada. El resultado fue una asistencia efectiva, ejecutada con la precisión de quien no necesita goma ni tachones para distribuir el balón.

El momento de minimalismo deportivo terminó cuando el árbitro notó que el futbolista traía el equipo de protección en la mano, permitiéndole recuperar la dignidad y el zapato antes de continuar.

Mientras la afición debatía sobre la seguridad laboral de andar descalzo en el césped, el técnico de Xolos, Sebastián Abreu, aprovechó la eliminación de su equipo para describir el torneo como una "carnicería física". Abreu se quejó de los traslados y el desgaste, insistiendo en que los jugadores son seres humanos y no robots.

Abreu lamentó que el formato castigue a los clubes mexicanos, aunque el torneo sea "espectacular" y dé visibilidad.

Al final, el equipo de Tijuana quedó fuera de la competencia, confirmando que ni el talento descalzo ni las quejas del entrenador bastaron para avanzar.

Parece que para dar un pase gol no hace falta calzado, solo que no te toque viajar.