El Escuadrón de Salvamento Acuático mantiene recorridos preventivos en la zona, aunque admiten que no han vuelto a ver al reptil. La estrategia consiste en pedirle a los bañistas que extremen precauciones, mientras el animal sigue disfrutando de su estancia no programada en el océano.

El susto comenzó con el cierre preventivo de un tramo de la Zona Dorada, específicamente entre Valentino y el Monumento al Pescador, cuando se confirmó la presencia del ejemplar. Sin embargo, la decisión administrativa fue reabrir el acceso a la arena y al agua.

Para añadirle sabor al chapuzón, las autoridades también advirtieron sobre la presencia de mar de fondo y oleaje elevado. Así, el turista de Mazatlán puede elegir entre luchar contra la corriente o encontrarse de frente con un depredador.

Hasta el momento, el cocodrilo sigue sin ser localizado.