El can desempeñaba sus funciones con un carrito sujeto a sus arneses, sistema que le permitía trasladar las pertenencias de los clientes con un entusiasmo que resultó contraproducente.
En un video viralizado en redes sociales, se observa al empleado corriendo a máxima velocidad hacia la entrada del establecimiento. Al subir los escalones del acceso, la inercia provocó que la maleta saliera disparada del carrito y aterrizara violentamente en el piso.
A pesar de que el equipaje no llegó intacto a su destino, el trabajador de cuatro patas completó la trayectoria, dejando la maleta en el suelo y ganándose la atención de miles de usuarios.
El perro no sobrevivió al control de calidad.