El destino turístico se convirtió en zona de riesgo tras el avistamiento de un cocodrilo que decidió patrullar las costas. Las autoridades restringieron el acceso a las playas y colocaron señalamientos para evitar que los bañistas terminen siendo el aperitivo del día.

El operativo de búsqueda y captura sigue activo, aunque el reptil parece haberse adaptado bien al entorno. Como medida preventiva, también se restringió el acceso en la zona del Monumento al Pescador.

La alerta llega en una semana donde Mazatlán ya lidia con el clima, pues las lluvias del miércoles fueron las terceras más altas de julio en tres décadas.

El cocodrilo sigue siendo el único turista que no respeta los señalamientos.