La agencia estadounidense ha convertido las terminales aéreas en puntos estratégicos de detención. Ahora, el riesgo de terminar esposado no está solo en la frontera, sino en el mostrador de facturación o en la puerta de embarque, justo antes de que el pasajero se acomode en su asiento.

Según datos del Departamento de Seguridad Nacional, las detenciones diarias en aeropuertos subieron de un promedio de 10 personas en agosto de 2025 a un rango de entre 20 y 40 arrestos por día. El despliegue incluye agentes vestidos de civil que operan en al menos 15 aeropuertos, gracias a un acuerdo de cooperación con la Administración de Seguridad en el Transporte.

La red de captura no discrimina perfiles. Entre los detenidos de más de 12 países hay desde trabajadores del sector tecnológico hasta cónyuges de ciudadanos estadounidenses. En Florida, por ejemplo, arrestaron a Claudia Carolina Rodríguez, una excapitana de fútbol universitario que tenía una solicitud de asilo vigente.

La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes (CHIRLA) ya emitió una alerta de viaje. Yunuen Trujillo, directora de Servicios Legales de la organización, recomienda a quienes tengan trámites de residencia o asilo pendientes que hablen con un abogado antes de siquiera pensar en comprar un boleto para un vuelo nacional.

Los operativos han dejado huella en estados como Nevada, Colorado, Massachusetts, Florida, Illinois, Kansas, Michigan, Nueva Jersey, Texas y Virginia, aunque el grueso de la acción se concentra en Los Ángeles y San Francisco.

El ICE ya tiene los números de julio para presumir que el sistema funciona.