El reclamo llegó pasada la medianoche. El remitente, un hombre mayor con un gusto literario respetable y un intelecto presumiblemente brillante, dejó de lado la sutileza para preguntar directamente: "¿Por qué no le diste ‘me gusta’ a mi publicación?".

En el mensaje, el afectado dejó claro que lleva un registro contable de la amistad. Argumentó que, aunque sabe que su amigo se opone a publicar fotos de niños, él sí ha subido imágenes de su propia familia y que él, el remitente, ha cumplido puntualmente con los "likes" correspondientes.

Este incidente es el punto de partida de The Story of Your Life, libro de la socióloga Kathryn Jezer-Morton. La autora analiza cómo el "branding personal" y los algoritmos han transformado la identidad humana en un producto que requiere mantenimiento constante.

Jezer-Morton, quien tiene un doctorado en sociología y ha estudiado a las "momfluencers", explica que para las nuevas generaciones el concepto de marca personal es tan invisible y omnipresente como el aire que respiran.

Mientras algunos académicos sugieren dejar los teléfonos en la puerta para salvar la atención humana, la autora plantea que el daño ya está hecho. Según su análisis, las narrativas de las redes sociales han creado versiones de la vida claustrofóbicas que minan la tranquilidad y la pertenencia.

Al final, la sofisticación del intelecto no sirvió de mucho frente a la urgencia de la validación digital.

El amigo terminó entregando el corazón digital para saldar la cuenta.