La detención de Kevin P. G. comenzó como un trámite rutinario en la colonia Carlos Castillo Peraza. Los agentes del Distrito Valle lo localizaron bebiendo en la vía pública, una falta que normalmente termina en el Juez Cívico y una multa.

Sin embargo, la suerte de Kevin cambió cuando los oficiales le hicieron una inspección y le encontraron 12 gramos de cristal.

Fue en ese momento donde el detenido decidió aplicar una estrategia de negociación creativa: le ofreció a los policías tres teléfonos celulares para que lo dejaran ir. Los agentes, que aparentemente no estaban interesados en renovar su equipo móvil, rechazaron la oferta y le sumaron el cargo de promoción de conductas ilícitas.

Para cerrar el cuadro, el vocero de la SSPM, Adrián Sánchez, informó que ahora investigan si Kevin también participó en un robo con violencia en un local de comida rápida de la colonia Parajes del Sur.

El joven quedó a disposición de las autoridades, aunque probablemente sigue pensando que el trato era justo.