La diputada local y su compañera de bancada, Graciela Palomares, llevaron la conversación sobre la vejez a un terreno olfativo muy específico. En un episodio publicado en YouTube, Salvatori afirmó que algunos hombres mayores "huelen a baúl del recuerdo", a lo que Palomares añadió, con precisión quirúrgica, que es porque "ya se están pudriendo".
El análisis no se quedó en la fragancia. Las legisladoras profundizaron en el estudio de las arrugas, la piel y la vida sexual de los adultos mayores, detonando acusaciones de ancianofobia en redes sociales.
Al principio, la diputada se mantuvo firme y defendió su derecho a la libertad de expresión, argumentando que todo era parte de un ejercicio humorístico. Sin embargo, la postura cambió cuando Agustín Guerrero, consejero estatal de Morena, decidió que el partido no quería ser asociado con la descripción de cuerpos en descomposición y ofreció una disculpa institucional.
Tras el desplante de su partido, Salvatori y Palomares publicaron disculpas por separado, asegurando que sus palabras fueron "descontextualizadas". Como medida complementaria, la diputada acordó con una televisora dejar su programa de TV hasta nuevo aviso.
Finalmente, Salvatori confirmó el cierre definitivo de su podcast. Según la legisladora, la controversia la hizo reflexionar sobre lo difícil que es mantener conversaciones públicas hoy en día, ya que cualquier fragmento puede ser separado de su contexto original.
Las palabras tienen un fuerte impacto y pueden herir, concluyó la diputada.