El Departamento de Cuidado y Control Animal (DACC) y el Departamento de Planificación Regional de California ejecutaron una orden judicial el pasado 31 de julio. El objetivo era verificar las condiciones de una operación tipo kennel que, según los reportes oficiales, funciona en el rancho de la intérprete de Regan MacNeil.
El problema no son los perros, sino la burocracia. El DACC confirmó a la revista People que los permisos de funcionamiento del establecimiento vencieron en 2023. Como la actriz no respondió a los intentos de comunicación previos, las autoridades decidieron que la mejor forma de saludar era con una orden legal para entrar a la propiedad y revisar los códigos del condado.
Durante la diligencia, los funcionarios evaluaron el bienestar general de los animales y la seguridad de las estructuras. Según informó el portal TMZ, la actriz estuvo presente y colaboró con el operativo, por lo que no hubo necesidad de retirar a ningún perro del lugar.
La investigación sigue abierta mientras se revisan los documentos faltantes.
Parece que después de lidiar con demonios, el verdadero terror de Linda Blair son los inspectores municipales.