El ejemplar fue localizado sujeto por una correa mientras recorría las calles del municipio. El animal presentaba lesiones menores provocadas por el amarre, por lo que fue trasladado para recibir valoración especializada.
Tras la revisión, las autoridades determinaron que las heridas no ponen en riesgo su vida. El animal permanece bajo resguardo mientras se recupera del trauma de haber sido tratado como un Golden Retriever con espinas.
El gobierno municipal informó que ya inició las gestiones ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA) para que el ejemplar sea entregado a la instancia competente y, eventualmente, reintegrado a su hábitat natural.
Las autoridades ambientales aprovecharon el caso para recordar que la captura y posesión de fauna silvestre es una conducta sancionada por la ley, haciendo un llamado a la población para que deje de intentar domesticar especies que básicamente son cepillos de alambre vivientes.
Hasta ahora, el dueño no ha explicado en qué momento pensó que el puercoespín era el compañero ideal para una caminata matutina.