La paciente acudió al Hospital Dental de la Universidad de Wuhan solicitando un ajuste de apenas 2 milímetros en su mandíbula. Al despertar, descubrió que el equipo médico había hecho exactamente lo contrario: empujaron su hueso hacia afuera 13 milímetros.

El catálogo de errores no terminó en la estructura ósea. Durante la intervención, una aguja metálica perforó la raíz de un diente y el tabique nasal quedó torcido, complicando la respiración de la joven.

A pesar de que los expertos coinciden en que se realizó un procedimiento inverso al solicitado, el cirujano jefe mantuvo su postura. Según el médico, el nuevo aspecto de la paciente es "más occidental y estiloso" que el anterior.

La cirugía costó más de 55 mil dólares, una cifra considerable para un resultado que pudo haberse solucionado con ortodoncia básica. Ahora, los especialistas estiman que corregir el daño tomará al menos cinco años y una inversión superior a los 200 mil dólares.

Tras la viralización del caso, el hospital aceptó devolver el dinero de la operación. Las autoridades sanitarias ya iniciaron una investigación que apunta a una batalla legal.

El médico considera que el paciente simplemente ganó un estilo internacional.