El monumento no es de mármol ni bronce, sino una piñata que imita los tótems que el gobernador Samuel García suele colocar en sus proyectos.

Mijes acudió al lugar este viernes para denunciar que la construcción del puente se realizó sin un proyecto ejecutivo y que el costo se disparó de los 300 millones de pesos estimados a casi mil millones.

Según el candidato, la ineficiencia comienza cuando un gobierno "primero anuncia y después piensa", calificando este estilo de gestión como el de los "gobiernos mimados".

El político cuestionó quién demostró que esa cantidad de dinero no era más útil para resolver problemas de transporte o movilidad en el estado, recordando que el presupuesto público no es propiedad del gobernador.

La piñata quedó instalada como un recordatorio de que cada peso gastado en una ocurrencia es dinero que no llega a las familias.

Ahora solo falta ver quién trae el palo.