El accidente ocurrió en el sector de El Huesón, San Antonio La Paz, donde el tanque del vehículo sufrió una fisura. Según los Bomberos Municipales Departamentales, el argón líquido refrigerado comenzó a evaporarse, desplazando el oxígeno del ambiente y convirtiendo la carretera en una zona donde respirar se volvió un lujo.
Para evitar que los automovilistas se quedaran sin aire, las autoridades activaron los protocolos de materiales peligrosos y cerraron ambos sentidos de la vía.
Como si una nube de gas noble no fuera suficiente para arruinar la tarde, otro tráiler decidió volcarse horas después en el kilómetro 65, en Guastatoya. Este segundo percance obligó a desplegar grúas especializadas, sumando más cierres temporales a una ruta que ya estaba comprometida.
El piloto del primer camión, un hombre de 28 años, fue rescatado por Bomberos Voluntarios y trasladado al Hospital Nacional de Guastatoya con fracturas en las piernas y diversas laceraciones.
Mientras las brigadas de Provial coordinan el retiro de las unidades, las autoridades sugirieron a los conductores buscar rutas alternas para evitar el embotellamiento.
El tráfico sigue suspendido mientras esperan que el aire vuelva a ser apto para los humanos.