Mari Luz Velázquez Jiménez, la edil morenista, se encontraba en una asamblea comunitaria el pasado viernes 24 de julio para anunciar la construcción de un tramo carretero. El ambiente era el habitual de estas reuniones, hasta que un habitante decidió señalar que los caminos rurales están destrozados por el paso de la maquinaria pesada del Tren Interoceánico.
Ante el reclamo, la funcionaria decidió aplicar una técnica de gestión vial innovadora: el recordatorio de la mortalidad. "Usted ya va de salida, señor, hay que cuidar a los jóvenes", sentenció la alcaldesa.
La lógica de la presidenta municipal no cayó bien entre los asistentes, quienes cuestionaron bajo qué criterio médico o místico determinó la fecha de caducidad del ciudadano. Una vecina, aprovechando el momento, le recordó a la edil que ella también "va de salida", aunque en su caso se refería a su puesto en el servicio público.
Tras el intercambio, Velázquez Jiménez exigió respeto y aseguró que su intención era dialogar sobre las afectaciones a la infraestructura local.
Ni la alcaldesa ni el Ayuntamiento han emitido una postura oficial sobre el incidente.
Al parecer, el camino ya está pavimentado hacia el cementerio.