La economista búlgara se reunió con estudiantes universitarios en el Palacio Libertad después de verse con el presidente Javier Milei y el ministro de Economía, Luis Caputo. En un despliegue de confianza, Georgieva preguntó directamente a los alumnos cuántos tenían dólares guardados en el colchón.
Para evitar que el encuentro terminara en una redada fiscal, la funcionaria aclaró con humor que los miembros del gabinete económico presentes no anotarían quiénes levantaban la mano.
Georgieva recordó que en su natal Bulgaria también ahorraban en dólares por falta de fe en la moneda local, por lo que recomendó a los jóvenes bancarizar sus ahorros. Aprovechó el espacio para elogiar el superávit fiscal y la reducción de la inflación, además de lanzar un comentario sobre la estatura del ministro Caputo, asegurando que, a pesar de ser bajito, demuestra fortaleza en su gestión.
La charla también incluyó reflexiones sobre la inteligencia artificial, el liderazgo femenino y la curiosa trayectoria de la jefa del FMI, quien confesó que empezó estudiando a Karl Marx para terminar dirigiendo la institución más capitalista del planeta.
La jefa del FMI considera que la ley es tierna.