El señor Si ya tenía el camino trazado hacia la prisión. Tras ser detenido manejando ebrio, las autoridades descubrieron que ya había cometido la misma falta dos veces más, lo que convertía su situación legal en un problema serio.

Para evitar el encierro, Si decidió que la mejor opción era dejar de existir. Con la ayuda de su madre y su abuela, el sujeto montó una puesta en escena digna de un premio, que incluyó la compra anticipada de un ataúd y el despliegue de frascos de medicina vacíos por toda la casa para simular una sobredosis.

El compromiso con el papel fue total: Si practicó ejercicios de apnea para aguantar la respiración y utilizó equipo de enfriamiento para que su cuerpo estuviera frío al tacto.

Durante el velorio, la familia mantuvo el rostro del "difunto" cubierto con una tela, argumentando que las drogas habían deformado sus facciones. Mientras el ataúd descendía a la tierra, el señor Si ya iba camino a la provincia de Yunnan, convencido de que había burlado a la justicia.

El plan se desmoronó por detalles básicos. La policía notó que no hubo llamadas a emergencias, no existía un acta de defunción ni registro de cremación, y que el ataúd se había comprado antes de la supuesta tragedia.

Cámaras de seguridad y registros bancarios confirmaron que el muerto seguía gastando dinero. Si fue capturado en abril de este año y sentenciado a cinco meses de detención criminal y una multa de 20,000 yuanes.

Su madre y su abuela ahora enfrentan una investigación criminal por ayudar a encubrir al delincuente.

El señor Si resultó ser mejor atleta de apnea que estratega legal.