El dueño de una Fiat Toro se encontró con que su póliza tiene un interruptor invisible: el vehículo es un bien asegurado mientras pasea a la familia, pero se vuelve un objeto anónimo en el momento en que alguien acepta un viaje por aplicación.
El robo ocurrió en mayo de 2022, cuando el hijo del propietario conducía la camioneta. El joven admitió en las declaraciones penales y administrativas que estaba trabajando para la plataforma DiDi. Aunque el vehículo fue recuperado gracias al sistema de seguridad, regresó con daños que lo dejaron inservible.
El demandante intentó argumentar que el robo ocurrió en circunstancias ajenas a la actividad comercial y que el viaje ni siquiera había iniciado. Sin embargo, para la aseguradora y la justicia, el simple hecho de estar conectado a la app ya constituye una "agravación del riesgo".
El juez del Juzgado en lo Civil y Comercial n.º 4 de San Martín determinó que el cambio de destino del vehículo —de uso particular a comercial— es motivo suficiente para suspender la cobertura. El magistrado dejó claro que, aunque el cliente sea un consumidor, eso no lo exime de respetar los términos del contrato.
La pericia contable terminó de cerrar la puerta al reclamo al confirmar que la compañía ni siquiera ofrece seguros para transporte de pasajeros vía plataformas en la provincia de Buenos Aires.
Para la ley, la camioneta seguía ahí, pero el seguro se evaporó al primer clic en la pantalla.