El Tribunal de Distrito de Münsingen, en Baden-Wurtemberg, decidió que ver partidos de fútbol mediante streaming no es un pasatiempo inofensivo, sino un conjunto de delitos. El sujeto fue hallado culpable de cinco cargos de fraude informático y espionaje de datos.
Desde 2019, el ciudadano utilizó una suscripción de IPTV que ofrecía miles de canales, películas y eventos deportivos sin pagar los derechos correspondientes. Para la justicia alemana, el ahorro en la cuenta del cable se tradujo en un problema penal.
Además de la condena, el tribunal le ordenó el decomiso de 3,959 euros como reparación económica y el pago total de los costos del proceso judicial.
Le salió más caro el streaming que la suscripción oficial.