El Gobierno Federal ha logrado una hazaña de paciencia burocrática: mantener un adeudo vigente durante 22 años sin que el cheque llegue a su destino. La comunidad de Mezquitán, que ha visto pasar administraciones, crisis y probablemente un par de eras geológicas, ahora analiza qué acciones tomar para que el pago deje de ser una leyenda urbana.
El asunto ha llegado a instancias legales, aunque el avance es tan lento como la voluntad de pago de la SICT. Hasta el momento, el Tribunal Agrario informa que ni siquiera ha recibido el expediente.
Mientras la dependencia se toma su tiempo para procesar el trámite, los habitantes de Mezquitán contemplan nuevas estrategias para cobrar un dinero que ya es prácticamente una reliquia histórica.
La deuda ya tiene edad para votar y sacar su propia INE.