La movilización, impulsada por el Partido Janata de las Cucarachas (CJP), nació como una sátira digital que terminó en las calles de Nueva Delhi. El grupo decidió abrazar el término luego de que Surya Kant, presidente del Tribunal Supremo, comparara a los jóvenes desempleados y activistas con cucarachas durante una audiencia.

Lejos de sentirse ofendidos, los manifestantes decidieron que ser un insecto capaz de sobrevivir en condiciones hostiles con expectativas mínimas era la descripción más precisa de su realidad laboral.

El descontento tiene una base concreta: el fiasco en los exámenes de ingreso a medicina (NEET-UG), donde dos millones de aspirantes pelean por apenas 130 mil plazas. Según The Guardian, las irregularidades en las pruebas han estado vinculadas a más de 20 suicidios, mientras el desempleo juvenil alcanzó el 9.9 % en 2025.

Para contener el avance de las "cucarachas", el gobierno de Narendra Modi desplegó gas lacrimógeno, porras y el corte de internet en el centro de la capital. La policía negó el uso de la violencia, aunque existen videos de agentes golpeando a los manifestantes.

En el terreno digital, el CJP ya le ganó la partida al oficialismo. La cuenta de Instagram del partido de insectos superó los 10 millones de seguidores, dejando atrás los 8.7 millones del partido gobernante BJP.

La presión fue tal que el Ejecutivo tuvo que invitar a portavoces del movimiento a dialogar con el ministro de Salud, JP Nadda. Sin embargo, el ministro de Educación, Dharmendra Pradhan, sigue en su puesto.

El movimiento cuenta además con el respaldo de Sonam Wangchuk, un ingeniero y activista que fue trasladado forzosamente a un hospital tras 21 días de huelga de hambre.

Hasta ahora, el gobierno no ha respondido a la solicitud de renuncia del ministro.