El cantante británico vivió un momento de alta tensión cuando, mientras platicaba con el canal alemán MagentaTV, un objeto blanco salió disparado de su boca y aterrizó directamente sobre el equipo de audio. En un acto de reflejos cuestionables, el artista intentó ocultar la evidencia pegando el objeto en su propia frente para terminar la charla.

El video no tardó en llegar a redes sociales, donde el color y la forma del proyectil desataron una ola de teorías. Usuarios aseguraron que el intérprete de "Rock DJ" había escupido una sustancia ilícita, convirtiendo la anécdota en un festival de memes y preocupación pública.

Para frenar el escándalo, Williams publicó un video aclarando que el misterioso objeto era simplemente una pastilla para el aliento. El cantante pidió disculpas por su comportamiento "poco profesional" y, para demostrar que no había crisis de adicciones, mostró a la cámara que todavía cargaba con más mentas en la boca.

El músico aprovechó el espacio para reflexionar sobre su salud mental, señalando que aunque ha tenido días de ansiedad, eso no significa que vaya a recaer en el consumo de cocaína.

Afortunadamente, el mundo ya puede dormir tranquilo sabiendo que Robbie Williams solo tiene mal aliento.