Tras ganar la final del Mundial 2026 en tiempos extra, la comunidad española en la Ciudad de México comenzó los festejos en restaurantes y en la Fuente de Cibeles. Sin embargo, el grupo decidió que el lugar ideal para cerrar la noche era la Glorieta del Ángel de la Independencia.
El monumento, que alberga los restos de Miguel Hidalgo y José María Morelos, se llenó de espuma y bailes alrededor de las 17:00 horas. A los aficionados españoles se sumaron algunos mexicanos, quienes aprovecharon el espacio para victorear al equipo europeo en el sitio donde, semanas atrás, la afición tricolor celebró el paso de la Selección Mexicana a octavos de final.
En redes sociales, la elección del sitio no pasó desapercibida. Mientras algunos usuarios sugirieron que los Héroes de la Patria se estarían revolcando en sus tumbas, otros cuestionaron si el triunfo deportivo implicaba que México y España ya estaban "hermanados" o si era momento de dejar de pedir disculpas por la Conquista.
El Ángel de la Independencia fue construido precisamente para conmemorar el centenario del inicio de la guerra contra la corona española y sostiene una cadena rota como emblema de la libertad.
La ironía del festejo contrasta con el cierre de la afición mexicana, que hace unos días utilizó el mismo lugar para despedir a su selección tras ser eliminada por Inglaterra.
El triunfo fue tan contundente que hasta la historia quedó en segundo lugar.