El brote es real, pero la histeria digital es mayor. Mientras los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) reportan cerca de 7,000 casos de ciclosporiasis en Estados Unidos, el algoritmo de Instagram y TikTok ha decidido que el síntoma del momento es la diarrea explosiva.
La situación llegó al punto de que cualquier dolor abdominal, por mínimo que sea, ahora se procesa como una emergencia parasitaria. Usuarios que padecen el síndrome del intestino irritable o que simplemente comieron algo en mal estado aseguran sentir el 99% de los síntomas tras ver un parásito en su feed.
El pánico ha llegado incluso a la alta cocina digital. Creadores de contenido gastronómico y la cuenta de cocina del New York Times ya sugieren saltear la lechuga o refugiarse en el puré de papa para evitar el destino inevitable.
En Míchigan, donde se concentran más de 4,300 casos, las autoridades sanitarias sospechan de las verduras de hoja verde, aunque no han podido señalar a un culpable específico. El problema es que el diagnóstico es lento, lo que deja el espacio vacío para que los influencers llenen el vacío con videos de angustia y teorías estomacales.
Joye Pate, una joven que compartió su experiencia con el malestar en TikTok, notó que su video se convirtió en un imán para personas aterrorizadas que creen estar infectadas. Ahora, la ciclosporiasis es el tema de conversación favorito en los chats grupales.
El diagnóstico sigue siendo incierto para muchos, pero el feed de Instagram ya dio el veredicto.