La mandataria ratificó que no está de acuerdo con que alguien herede su puesto a un familiar, incluso si el proceso es por elección popular. Para solucionar el problema de raíz, propuso una reforma constitucional que hará obligatoria esta restricción para el año 2030.

Mientras llega la ley, la prohibición es más una sugerencia moral. Sheinbaum admitió que, aunque a la gente no le gusta que el puesto se quede en la familia, la decisión final depende de cada partido político. Por ahora, solo Morena ha decidido aplicar la regla para los próximos comicios.

En el tema de género, la presidenta pidió que la paridad no sea un pretexto para el dedazo. Advirtió que algunos usan el cambio de sexo del candidato solo porque ya hay alguien seleccionado de antemano por el gobernador en turno.

Sobre las 17 gubernaturas que se renovarán en 2027, detalló que el INE obligará a postular nueve mujeres y ocho hombres. Precisó que las candidatas deben ir en los lugares con mejores resultados y no donde el partido obtuvo la menor votación.

Consultada sobre una reforma en Michoacán que exige a los independientes los mismos requisitos que a los partidos, la presidenta se lavó las manos y dijo que los detalles técnicos le tocan al Congreso local. Aseguró que no se le cierra la puerta a nadie y que, si alguien se siente mal, puede ir al Tribunal Electoral.

La Presidenta no quiere nepotismo, pero no quiere obligar a los partidos a que tampoco lo quieran.