El conductor de Ventaneando acudió al Centro de Cuidado y Desarrollo Yaakunah para convivir con fauna rescatada, una medida correctiva de la televisora luego de que varias marcas retiraran sus patrocinios por las declaraciones del presentador.
Sola confesó que no estaba acostumbrado a estar rodeado de tantos canes y admitió que, por lo general, los perros evitan acercarse a él. Según el propio conductor, esto sucede porque los animales "me huelen que no soy cariñoso".
A pesar de su historial olfativo, el presentador aseguró que la experiencia fue emotiva y que los perros del refugio se mostraron tranquilos y afectuosos. Sola afirmó que estuvo a punto de llorar en dos ocasiones, aunque logró contenerse.
La visita es parte de una serie de cursos sobre bienestar animal que TV Azteca implementará para su personal corporativo y de producción para evitar que más empleados sugieran el exterminio de mascotas en horario estelar.
El conductor sigue sin entender por qué los perros lo huelen.