La Cámara Nacional del Autotransporte de Pasaje y Turismo (Canapat) esperaba que la fiebre futbolística llenara los asientos, pero el resultado fue un silencio sepulcral en las terminales. Según Luis Antonio Zaldívar, presidente de la cámara, el torneo no generó los picos de pasajeros que el sector proyectaba.

Para no quedar mal, las firmas de transporte —incluyendo a gigantes como ADO, Estrella Blanca y ETN— se lanzaron a renovar sus flotas el año pasado. Compraron unidades nuevas y reforzaron la seguridad en las centrales, convencidos de que el país se convertiría en un hormiguero de aficionados moviéndose por carretera.

Al final, el movimiento fue discreto. Zaldívar admitió que, si bien hubo algunos flujos hacia Pueblos Mágicos cercanos a las sedes, no llegó la avalancha de gente que imaginaban. El sector ahora se aferra a la esperanza de que los turistas, tras terminar los partidos en Estados Unidos, decidan bajar a las playas y ciudades mexicanas.

El semestre empezó con complicaciones debido a bloqueos carreteros e inseguridad en febrero, aunque la Canapat asegura que la relación con las autoridades policiacas ha sido fundamental para seguir avanzando.

Mientras tanto, las empresas siguen analizando la información para descubrir exactamente qué Pueblos Mágicos fueron visitados, aunque el dato general es que el centro y el sureste fueron los menos ignorados.

El Mundial llegó, los autobuses están nuevos y el camino quedó despejado.