Para lograr esta hazaña, el estado movilizó un despliegue digno de invasión extranjera. Se coordinaron la Sedena, la Marina, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad Pública, la Agencia Estatal de Investigaciones y hasta la Policía Vial Estatal, quienes combinaron inteligencia y táctica para llegar a Santiago Pinotepa Nacional.
El botín, calificado por la Fiscalía General del Estado (FGEO) como uno de los más grandes en la historia de Oaxaca, consistió en catorce armas de fuego, una granada, siete cascos y cinco chalecos balísticos. Entre el arsenal destacan seis AK-47, tres AR-15, un M4 y una ametralladora Minimi, arma de uso exclusivo militar que dispara hasta mil veces por minuto, ideal para quienes no quieren dejar nada al azar.
También aseguraron "ponchallantas", esos artefactos metálicos que sirven para que los vehículos no lleguen a donde no deben, y algunas fornituras e insignias.
El operativo terminó con la detención de cinco hombres, entre ellos dos originarios de Guerrero. Los capturados incluyen a personajes con nombres artísticos muy variados, como un sujeto apodado “Muletas” y otro que decidió presentarse ante el mundo del crimen como “Teletubi”.
Los detenidos y el equipo táctico ya fueron entregados a la Fiscalía General de la República para que sigan las investigaciones sobre este grupo que, según las autoridades, generaba violencia en la Costa Chica.
La Fiscalía ya está preparando el festejo por haber dejado a la banda sin sus accesorios básicos.