El exjefe del Gobierno español decidió aplicar su propia lógica geográfica en una columna para el diario El Debate. En el texto, Rajoy elogió la calidad del equipo galo, pero añadió la salvedad de que lo hacen "sin franceses".
La observación resulta curiosa considerando que, de los 26 convocados por Didier Deschamps, solo tres nacieron fuera de Francia. El resto nació en territorio francés, aunque Rajoy parece considerar que el acta de nacimiento es un trámite secundario frente al árbol genealógico.
La respuesta no se hizo esperar en el Palacio del Elíseo. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, calificó las palabras del conservador como "absolutamente inaceptables" y señaló que no reflejan la realidad de un país basado en la diversidad.
En España, el presidente Pedro Sánchez aprovechó el momento para lanzar un dardo a su predecesor en la red social X. Sánchez calificó las declaraciones de "xenófobas" y recordó que la pertenencia a un país no se mide por el apellido o el color de piel, sino por el arraigo.
El debate sobre la identidad nacional en Francia no es nuevo; la extrema derecha ya intentaba invalidar el Mundial de 1998 basándose en los orígenes familiares de los jugadores.
Rajoy, sin embargo, prefiere mantener su postura sobre la composición del equipo.
Para el expresidente, basta con nacer en Francia para ser francés, siempre y cuando no juegues en la selección.