La actriz y promotora de la vida saludable compartió con sus seguidores que sufrió un "descuido" en su cocina. Según su propio relato, vio una botella y asumió que su esposo, Fernando Schoenwald, le había dejado agua para hidratarse.

El detalle es que la botella no contenía agua, sino cloro. Lo más llamativo es que el envase estaba colocado junto a una cubeta, pero la influencer confesó que en ese momento no hizo la conexión lógica entre el recipiente y el implemento de aseo.

"Vi la botella y pensé que era agua. No hice la conexión con la cubeta que estaba al lado y le di un trago", explicó en un video.

Tras el sorbo, de Regil acudió a valoración médica para descartar complicaciones. Una vez fuera de peligro, aprovechó el incidente para dar una lección de prevención a su audiencia, recomendando que los productos de limpieza se mantengan siempre en sus envases originales y debidamente etiquetados.

La doctora que la atendió le recordó que este tipo de distracciones representan un riesgo importante para la salud.

Ahora la influencer invita a todos a revisar cómo guardan sus químicos para evitar que una simple distracción termine en el hospital.

Se recomienda beber agua, no desinfectante.