El plan fue quirúrgico. Dos sujetos llegaron al establecimiento de un hombre de 69 años fingiendo que venían a levantar datos estadísticos, pero en lugar de preguntar por el ingreso familiar, sacaron un arma de fuego, le robaron 42 mil pesos y lo amarraron de pies y manos a una silla.
Una vez asegurada la víctima, los "encuestadores" pasaron a la fase de gestión de cobranza. Usaron el celular del comerciante para conectarlo con un supuesto integrante del Cártel Jalisco Nueva Generación, quien le exigió 500 mil pesos para que él y su familia pudieran seguir existiendo.
Como el señor no tenía el monto completo, los criminales se mostraron flexibles y aceptaron depósitos parciales.
La Fiscalía de la Ciudad de México tardó un tiempo en procesar la información, pero el rastro del dinero fue más claro que cualquier censo. El análisis bancario llevó a las autoridades hasta una cuenta a nombre de Jenny “N”, quien fue detenida en Iztapalapa el pasado 19 de junio de 2026, más de dos años después del atraco.
Jenny “N” ya fue vinculada a proceso por extorsión agravada y se encuentra en prisión preventiva mientras la policía busca a sus cómplices.
Al final, el INEGI sí logró obtener los datos, pero solo los de la cuenta bancaria de la detenida.