El pánico se apoderó de colonias como Lomas del Punhuato y Mil Cumbres cuando empezaron a circular videos de un sujeto caracterizado como el payaso de la película Terrifier. La ciudad entera entró en modo supervivencia mientras los reportes ciudadanos aseguraban que el personaje caminaba por las calles, se acercaba a canchas deportivas y, según versiones no confirmadas, portaba un bate de béisbol.

La situación escaló tanto que la Policía de Morelia tuvo que intervenir, no para arrestar a nadie, sino para pedirle a la gente que, por favor, no se peleara con el payaso y mejor llamaran al 911 si veían algo raro.

El misterio terminó cuando un canal local llegó hasta la casa del presunto monstruo y descubrió que el temible villano es en realidad un adolescente de 15 años aficionado a las artes plásticas.

La madre del joven salió a defenderlo y aclaró que su hijo no estaba cazando vecinos ni acosando jovencitas con cuchillos, sino que simplemente estaba desarrollando un proyecto cinematográfico independiente. Según la familia, el plan era crear un personaje que generara interés entre los fans del género, aunque el resultado fue que media ciudad terminó aterrada.

La madre señaló que la reacción colectiva se salió de control y afectó la estabilidad emocional del menor.

El proyecto audiovisual fue todo un éxito: logró que Morelia entera le tuviera miedo a un niño.