Citlalli Hernández, quien tiene la tarea de cuidar que nadie se ayude entre primos, aclaró que no habrá excepciones para nadie. La precisión llegó justo a tiempo para el registro de Salgado Macedonio, quien decidió poner a prueba la flexibilidad de los estatutos del partido.
Según la dirigencia, las reglas sobre nepotismo son sagradas y no se romperán por ningún motivo. El compromiso de transparencia se mantiene firme, aunque el calendario de registros sugiera que el árbol genealógico es un requisito deseable.
La coordinación estatal de Guerrero espera ahora que el proceso determine si el apellido es un impedimento o simplemente un detalle administrativo.
El partido sigue convencido de que el parentesco no cuenta.