Arcenio Alvarado Luján, dueño de un despacho contable, se llevó la sorpresa de que su nómina había crecido de forma explosiva y sin previo aviso. Al revisar sus registros, el empresario notó que alguien había usurpado su registro patronal para dar de alta a centenamos de personas que jamás habían pisado su oficina.

El IMSS explicó que existen redes que venden la seguridad social como si fueran boletos de concierto. Por una cuota de entre 200 y 650 pesos, estos grupos ofrecen a cualquier interesado el acceso a los servicios de salud mediante relaciones laborales simuladas o esquemas piramidales.

Zoé Robledo, director del organismo, advirtió que quienes pagan por estas afiliaciones apócrifas terminan con un seguro que no sirve y posibles problemas legales. Por su parte, el dueño del despacho tuvo que acudir al Ministerio Público y al Seguro Social para lograr que borraran a su ejército invisible antes de que las cuotas obrero-patronales lo dejaran en la quiebra.

Ante el susto, los contadores de la zona ahora recomiendan vigilar los portales patronales para evitar que el negocio se convierta, sin querer, en la principal fuente de empleo del municipio.

El despacho ya logró revertir las altas, aunque técnicamente fue el jefe más eficiente de la historia al gestionar a 300 personas sin que ninguna le pidiera aumento.