La jugada ocurrió en los octavos de final contra Egipto, en el Atlanta Stadium, durante un partido que tuvo a la hinchada argentina oscilando entre la gloria y el infarto.

En los últimos minutos, mientras el equipo africano armaba un contragolpe que amenazaba con mandar a la selección a casa, Paredes ejecutó un quite quirúrgico para salvar la tarde.

El usuario de Instagram Adri Aguilera82 consideró que el movimiento fue tan trascendental que merecía tinta permanente. El tatuaje captura el instante preciso del robo de la pelota, una pieza de arte corporal dedicada a la intercepción defensiva.

La publicación alcanzó miles de interacciones y el visto bueno del propio Paredes, a quien el fanático describió como lo más grande que hay.

Argentina ahora se prepara para enfrentar a Suiza en los cuartos de final este sábado 11 de julio.

El hombre ahora carga con el recuerdo eterno de que alguien no pudo conservar el balón.