El residente de Canberra, de 58 años, fue reconocido por el Guinness World Records tras emitir un "now" (ahora) con la potencia de una motosierra o un avión despegando.
Para lograrlo, Lord Joseph —como se hace llamar en su puesto de pregonero— tuvo que intentar la hazaña siete veces. El esfuerzo fue tal que quedó ronco y con la voz destrozada durante dos días.
McGrail-Bateup superó la marca de 121.7 decibelios que tenía una maestra norirlandesa desde 1994, quien curiosamente alcanzó el récord gritando "silencio".
El hombre aclaró que no se puede entrenar para esto, sino que hay que reservar la energía para el momento exacto. Además, se siente cómodo siendo el "hombre más ruidoso", dejando que la norirlandesa conserve el título de la mujer más ruidosa.
Esta no es la primera vez que el australiano busca la gloria en los libros de récords. En 2019 fue el arquero más rápido del mundo por unos segundos, hasta que un niño de siete años llegó a pulverizar su marca.
Sobre su nuevo título de gritos, McGrail-Bateup dice que no le interesa conservarlo y que, si alguien lo supera, fantástico.
Al final, solo le tomó una palabra quedar sordo por dos días.