El conflicto escaló luego de que Amarilla publicara comentarios ofensivos contra Kylian Mbappé, incluyendo ataques sobre el origen familiar del jugador. El delantero del Real Madrid no se quedó callado y calificó a la senadora como una persona "despreciable e indigna de su cargo".

Lejos de cerrar el tema, la legisladora convocó a una conferencia de prensa para dejar claro que el futbolista es quien cometió la falta. Según Amarilla, Mbappé no solo la agravió a ella, sino que se metió con una senadora de la nación y con todo Paraguay.

La senadora admitió en una carta abierta que escribió los mensajes originales con "la sangre hirviendo" debido a la frustración por la derrota 1-0, pero sostiene que las palabras del francés constituyen violencia política y violencia contra la mujer.

Mientras la legisladora estudia emprender acciones legales, Mbappé sigue concentrado en los cuartos de final.

La senadora ya está preparando la demanda, pero el delantero sigue celebrando el penal.