Mientras el equipo de Javier Aguirre se despedía del torneo en el Estadio Ciudad de México, la verdadera estrategia de relaciones exteriores ocurría en las gradas. En un gesto de generosidad post-derrota, un joven con el jersey del Tri le regaló un peluche del Pato Merlín a un niño inglés.
El video del encuentro, que ya circula en redes sociales, muestra el momento en que el aficionado mexicano negocia con el padre del menor para entregarle la mascota no oficial del Mundial. El niño terminó sonriendo, probablemente sin saber que acababa de recibir un activo blindado legalmente.
El Pato Merlín, un ave pekín americano que se volvió sensación en Paseo de la Reforma, no es cualquier juguete. Su dueña, Karla Gómez, confirmó a Infobae que la imagen del pato ya está registrada ante el Instituto Mexicano de la Propiedad Industrial para evitar que terceros lucren con su fama.
El proceso de registro, que costó cerca de 4,900 pesos, contó con el apoyo del director del IMPI tras una conferencia con la presidenta Claudia Sheinbaum. Así, mientras la selección no pudo superar la barrera defensiva inglesa, el Pato Merlín logró infiltrarse en territorio extranjero con el respaldo total del Estado mexicano.
La propietaria aseguró que, a pesar de ser un embajador de la Ciudad de México reconocido internacionalmente, en su casa el pato sigue teniendo rutinas y reglas estrictas.
Al menos el pato sí sabe cómo ganar un partido fuera de casa.