Lionel Messi ha dedicado su carrera a coleccionar trofeos, balones de oro y récords imposibles, pero decidió que a su vitrina le faltaba algo de humildad. Durante el partido contra Austria en el Mundial 2026, el astro albiceleste mandó un balón fuera del arco, sellando así su tercer penal fallado en tiempo regular en la máxima competencia.

El camino hacia este hito comenzó en Rusia 2018. Mientras Argentina intentaba despegarse de Islandia, Messi tuvo la oportunidad de dar la victoria al minuto 64, pero el portero Hannes Halldórsson leyó el disparo y decidió que ese día el gol no pasaba.

Cuatro años después, en Qatar 2022, el guion se repitió frente a Polonia. El VAR concedió el penal y Messi tomó la responsabilidad, aunque el guardameta Wojciech Szczesny intervino para recordarle que incluso los dioses del futbol pueden tener un mal día.

Para cerrar con broche de oro, este 22 de junio de 2026, Messi volvió a cobrar desde el punto blanco apenas ocho minutos después de iniciar el encuentro contra Austria. En lugar de acercarse al récord absoluto de goleo, el capitán prefirió asegurar su lugar en los libros de historia como el especialista más impreciso de los Mundiales.

Ya tiene todo, menos la puntería en los penales.