El pánico es comprensible: un oso grizzly es una máquina de matar. Sin embargo, los datos dicen que es más probable que un venado gigante decida que tu espacio personal es, en realidad, suyo.
De casi 3,000 incidentes agresivos registrados entre 2010 y 2023 en parques de Canadá, el 62 por ciento fue obra de los uapitíes. Estos herbívoros, que no inspiran el terror inmediato de un carnívoro, se encargaron de la mayoría de las persecuciones y ataques.
El riesgo aumenta si decides acampar. Los uapitíes protagonizaron el 84 por ciento de los altercados en campamentos, probablemente porque la temporada de vacaciones coincide con sus épocas de apareamiento y parto, momentos en los que el animal tiene la paciencia de un funcionario de ventanilla en lunes.
Por su parte, los osos negros y grizzlies solo sumaron el 13 y 14 por ciento de los casos, respectivamente. Sus ataques suelen ocurrir cuando el turista camina en silencio y sorprende al animal, un error táctico comparado con el uapití, que simplemente llega al campamento a imponer su ley.
Los investigadores de la Universidad de York sugieren hacer ruido al caminar y mantener a los perros con correa corta para evitar provocar a los ciervos mula.
El problema es que el turista subestima al herbívoro por no tener colmillos.
Resulta que el venado no come carne, pero sí le gusta dar golpes.