La estrategia de gestión de riesgos de la encargada de una sucursal de BanBienestar en la colonia Torremolinos La Fe consistió en contratar a sus propios familiares para que asaltaran el banco. El objetivo era sencillo: que el robo millonario borrara el rastro de los desfalcos que ella misma había cometido con anterioridad.

El atraco ocurrió el 22 de junio a las 16:30 horas, aprovechando que ya no había clientes y que la seguridad se limitaba a rondines esporádicos de la Guardia Nacional. Los familiares de la gerente sometieron a los empleados y se llevaron 5 millones de pesos, convirtiendo el evento en el robo bancario más elevado de la historia reciente de Nuevo León.

La Fiscalía del Estado detuvo a la gerente, quien intentó resistirse a la autoridad, y a dos familiares que fungieron como autores materiales. Durante los cateos en San Nicolás y Apodaca, los agentes recuperaron un millón 851 mil 200 pesos y tres vehículos, uno de los cuales fue el utilizado para el golpe.

El Fiscal estatal, Javier Flores, confirmó que el asalto fue una maniobra para ocultar el desfalco previo. Los tres implicados ya fueron vinculados a proceso y permanecen en prisión preventiva.

Al final, la gerente descubrió que es más fácil robar el banco que engañar a la Fiscalía.