La Agencia Internacional de Controles (ITA) confirmó que la atleta de 23 años no podrá participar en competencias oficiales hasta diciembre de 2028. La sanción llega después de que un control antidopaje realizado fuera de competencia revelara que la arquera decidió apoyarse en la química para mejorar su desempeño físico.
Como consecuencia, la deportista pierde el título individual de la Final de la Copa del Mundo de Nanjing. Aquel triunfo era histórico, pues era la primera vez que una mexicana ganaba el circuito individual desde 2006, aunque ahora el récord queda anulado por el uso de sustancias prohibidas.
La atleta conserva el oro por equipos del Mundial de Gwangju, simplemente porque la muestra positiva se tomó después de ese torneo.
Para reducir la sanción de cuatro a tres años, la arquera aceptó la violación a las normas antidopaje y decidió no impugnar la resolución. La sustancia detectada, la nandrolona, es un anabólico que favorece la recuperación y el crecimiento muscular, herramientas curiosas para un deporte donde el arco hace casi todo el trabajo pesado.
Hasta ahora, la deportista no ha manifestado intención de apelar ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo.